viernes, 26 de febrero de 2016



El Sueve

La Sierra del Sueve es un macizo calcáreo, que surge junto al mar, lo cual le confiere una gran singularidad, dando lugar a grandes contrastes.
Pasear por el Sueve es descubrir preciosos paisajes y toda una gama de sensaciones.














domingo, 1 de noviembre de 2015

Un paseo por la seronda. (otoño)

Vivo en una tierra privilegiada para contemplar con todo su esplendor las diferentes estaciones del año. Salir a pasear en cualquier época es disfrutar de la naturaleza. En esta ocasión es el otoño. (la seronda para los asturianos). Titulo esta entrada como un paseo por la seronda, porque fue simplemente eso, un paseo y todo lo que vieron mis ojos que quise plasmar con mi maquina de fotos. Solo es una pequeña parte, porque en ese paseo todo fueron sensaciones de color, de olor y sonidos que nos ofreció el entorno.


 















viernes, 11 de abril de 2014

Abril

El día d'abril sal l'osu del osil, la lloba del llobil, la cigüeña de durmir y les vaques de collera; ya ta l'invierno fuera

Si antes d'abril oyes la coruxa, prepara la lleña pa non decir uxa.




Les mañanines d'abril son dulces de dormir, y les del mes de mayu les meyores del añu.
Abril o lleva les fuentes o seca les fuentes.

Algunos refranes asturianos con unas imágenes de flores silvestres captadas en este mes de abril.

miércoles, 26 de marzo de 2014

La mar



Este invierno el Cantábrico, "mi mar" se enfadó varias veces y aparece así de furioso.







“ Hay una palabra seria, con regusto de sal y de lágrimas, un galicismo hondo y temible, sonoro y
lúgubre, que va siempre enlazado a las gentes pescadoras del Cantábrico: la galerna...” ( Rafael González
Echegaray)





 "El mar, bravisimo. !Sublime esctáculo el choque de sus olas contra el paredón"  Jovelllanos













viernes, 20 de diciembre de 2013

A pesar de que ultimamente tengo poco tiempo para escribir no quiero dejar que pasen estos días sin dejar mi felicitación de Navidad para todos los que visiten mi casa virtual.......




Saludos

martes, 17 de septiembre de 2013

Paraíso Natural

Así es nuestra Asturias....la variedad de vegetación que tenemos, en poquito tiempo, se apodera de todo lo que pilla: Caminos, construcciones, etc, etc...












lunes, 26 de agosto de 2013

El jardín de las lagrimas


Hace unos días estuve en el Jardín de las lagrimas (Coimbra)...Dejo aquí una historia muy romantica que creo que mitad es cierta y mitad leyenda.


Inés de Castro, hija ilegítima del noble Pedro Fernández de Castro. A los quince años abandona su tierra gallega para dirigirse a Portugal en calidad de dama de compañía de su prima Constanza, quien, después de haber rechazado varios matrimonios, accede a casarse con el infante don Pedro de Portugal.
El rey en Lisboa es Alfonso IV el Bravo, padre de Don Pedro, y cuenta la tradición que al llegar ambas a la corte, el infante se enamora perdidamente de una de las jóvenes. No precisamente de la que iba a ser su esposa, doña Constanza, sino de su prima y dama, Inés de Castro. El infante no quería casarse, una vez que su padre no le dejaba escoger a su futura compañera, pero la boda siguió adelante.


El rey Alfonso IV, molesto por el amor adúltero de su hijo con Inés, decide mandarla para el exilio. Se fue a Alburquerque, en Castilla y desde allí siguió enviando y recibiendo cartas de su amado. 

Un año después Constanza muere en el parto del infante Fernando y de esta forma Pedro se ve libre del matrimonio de conveniencia. Así logra traer de vuelta a su amada y la instala en un palacio próximo al monasterio de Santa Clara, para poder verla desde su cuarto.


Cuenta la leyenda que era la Quinta de las Lágrimas (así llamada por este suceso, y entonces finca de recreo de la familia real), donde Inés y Pedro se encontraban a escondidas alimentando su amor. De la fuente de los Amores parte una acequia hasta el palacio de Santa Clara, por la que Pedro enviaba misivas a su amada en barquitos de madera. 


De esta relación nacieron cuatro hijos. Alfonso  IV seguía oponiendose a este amor y quería que su heredero fuera su nieto Fernando, hijo de Pedro y Constanza, ante el temor que lo heredara alguno de los cuatro hijos de Inés, que consideraba bastardosm ella fue considerada una amenaza para el estado portugues. Entre tanto tres de sus consejeros (Pedro Coelho, Alvaro Gonçalves y Diego Lopes Pacheco) convencieron al rey en elegir la muerte de Inés como la única posibilidad para acabar con los riesgos políticos. Los tres caballeros leales al rey la degollaron sin piedad y enterraron su cuerpo en la iglesia de Santa Clara.

Pedro, que estaba ausente, al enterarse del triste fin de su amada entró en cólera y emprendió una lucha contra su padre provocando duros enfrentamientos. La reina madre, Doña Beatriz, tuvo que intervenir para que firmase un tratado de paz. Dos años más tarde, murió Alfonso IV y subió al trono Pedro quien en su primer acto como rey fue mandar buscar a los asesinos de Inés de Castro, refugiados en Castilla.

 Pedro confeso que había tenido una boda secreta con Inés por lo que se convertía en reina merecedora de todas las honras. Así mismo el cuerpo de su amada fue transferido solemnemente del convento de Coimbra al monasterio de Calcabaça, donde se enterraban a los monarcas portugueses.



  Pedro mandó construir para ella un mausoleo de piedra blanca en cuya tapa se representó la cabeza de Inés coronada con si hubiese sido reina.

Reza la leyenda que mandó también colocar el cuerpo de Inés en el trono, puso una corona en su cabeza y obligó a los nobles a besar la mano del cadáver. El rey Pedro I también mandó esculpir su tumba, en la que escenificó toda su vida, Al morir, le enterraron próximo a Inés. Sin embargo, en lugar de colocar las tumbas una al lado de la otra, quedaron una en frente de la otra para que el día de la resurrección se pudiesen levantar y caer en los brazos uno del otro.